¡Vivan los libros y la lectura!

Pocas veces nos detenemos a pensar en la importancia que encierran los libros y la actividad lectora para el desarrollo cultural y emocional de la humanidad.

Desde la aparición de la escritura en la Edad Antigua, la lectura y el cuidado y mantenimiento de los textos fueron actividades muy preciadas. Y no en balde, porque desde su aparición en la Tierra el ser humano ha mostrado una necesidad de tipo cognitiva que lo impulsa a la búsqueda de información, Y, al mismo tiempo muestra  una necesidad de tipo emocional que solo el rocío de la poesía y la fascinación de los cuentos pueden saciar.

Los libros vienen acumulándose en bibliotecas desde aproximadamente el siglo VII AC. Los relatos y conocimientos de esa época antigua  y de otras épocas subsisten gracias a esas personas que desde entonces se han preocupado por conservar, catalogar, proteger, copiar, traducir libros.

Gracias a ellos conocemos hoy las mejores ideas de los hombres y mujeres de épocas pasadas. Como por ejemplo, el concepto de democracia de los griegos, el trato igualitario a todas las personas promovido por Hipócrates, el pensamiento de Aristóteles, base de muchas ciencias, y la idea la igualdad de todos los seres humanos propuesta por Pablo de Tarso, para nombrar solo algunas.  

Irene Vallejo nos dice al respecto: “De alguna forma misteriosa y espontánea, el amor por los libros forjó una cadena invisible de gente -hombres y mujeres- que, sin conocerse, ha salvado los mejores relatos, sueños y pensamientos a lo largo del tiempo”.

En otras palabras, sin los libros seríamos un mundo sin memoria, privados de las fuentes del saber que dieron origen a las diferentes ramas de la ciencia y el saber que conocemos hoy día y son la base de nuestra civilización.  

Y, por otra parte, ¿qué sería de nosotros sin la posibilidad de meternos en la piel de todo tipo de personajes, ubicarnos en épocas y circunstancias diferentes y vivir aventuras imaginarias?

A mí, la lectura me lleva a una especie de mundo paralelo que me hace más llevadero el día a día y me salva de la rutina y la monotonía.  Como dice el autor Mario Vargas Llosa: No debemos conformarnos con la realidad en la que vivimos, porque la realidad es momentánea”.

¡Son muchos los motivos para celebrar los libros y la lectura!

La lectura es buena para la salud

 

Es mucho lo que se ha escrito sobre los beneficios de la lectura. Sabemos que el hábito de la lectura incide en el desarrollo de la inteligencia. Muchos estudios confirman que los niños que empiezan tempranamente a desarrollar las habilidades lectoras son más inteligentes. Y mantener el hábito de la lectura a lo largo de la vida produce un aumento en el vocabulario.  Lo que sin duda incide en un aumento del cociente intelectual, incluso en los adultos.

Lo que quizás no es tan conocido es que la lectura contribuye a mantener la buena salud y el sentimiento de bienestar general.

 Ese estrés que nos paraliza y que  provoca ataques al corazón y accidentes cerebro vasculares se puede reducir después de seis minutos de lectura.  Al cabo de ese tiempo se regulariza el ritmo cardíaco  y se relajan los músculos. Así lo confirma un estudio realizado por la Universidad de Sussex (Reino Unido). 

Otra buena noticia es que  leer antes de dormir mejora la calidad y duración del sueño. Por el contrario, si decidimos echar mano al celular y chequear las redes o el correo, lo más probable es que el sueño sea más corto y menos reparador. Y esto debido a que el brillo de las pantallas afecta la producción de melatonina, la hormona que regula el sueño. Nada como la lectura para aquietarnos y relajarnos antes de ir a la cama.

Por otra parte, la lectura diaria mantiene el cerebro activo y funciona como un antídoto para el deterioro cognitivo en las personas mayores. Un estudio que se publicó en la revista Proceedings of the National Academy of Sciencesconfirmó que los adultos mayores que leen y participan en otras actividades de desafío mental tienen 2.5 veces menos probabilidades de contraer enfermedades como el alzhéimer.

Finalmente, sabemos que las relaciones sociales son una gran fuente de bienestar para todos. Muchos piensan que la lectura aísla y no permite el desarrollo de estas relaciones. Muy por el contrario, autores como Keith Oatley, están de acuerdo en que la lectura de libros de ficción ayuda a desarrollar la empatía por el simple hecho de que a través de ellos entendemos y valoramos las creencias y las formas de pensar diferentes a las nuestras.

Para mi, si la lectura y el amor a los libros ha sido por siglos una actividad provechosa y productiva, hoy lo es todavía más. Además de sus beneficios tradicionales, en esta época se nos presenta como un refugio y un remedio contra muchos de los males que hoy dañan nuestra salud y degradan como personas a niños y adultos: el uso excesivo de la tecnología, el flujo descontrolado de información, el consumismo desmedido y una prisa perenne.

¡Es mucho lo que ganamos sentándonos a leer!

 

Fuente: https://www.muyinteresante.es/salud/articulo/5-beneficios-de-la-lectura-para-nuestra-salud-131478684493

Los cuentos maravillosos

 

Los cuentos maravillosos o cuentos de hadas son parte importante de la literatura universal. Desde su aparición han sido motivo de deleite para los niños de incontables generaciones. Son cuentos llenos de acción, de fácil comprensión que captan la atención y el interés de los niños de principio a fin.

¿Quién no recuerda el embeleso con que escuchábamos a nuestros padres y abuelos contarnos una y otra vez obras como Caperucita, La bella durmiente, Los tres cerditos, Cenicienta, Blanca Nieves y muchas otras? Dudo que esa fascinación pueda ser superada. Ni siquiera por la que producen los videojuegos y los aparatos electrónicos.

Hoy día muchas personas opinan que este tipo de cuento está pasado de moda.  Argumentan que hoy contamos con una amplia oferta de narraciones para niños igual de buenas. Otros los rechazan porque presentan grandes dosis de maldad y truculencia. Olvidan que también tienen muchos ejemplos de bondad y nobleza y que es un error tratar de presentar a los pequeños solo el lado bueno de las cosas.  

Aún otros los critican porque presentan realidades distorsionadas, irracionales y que hacen daño a la mente infantil.  Soy una abanderada y confesa fanática de los cuentos maravillosos.  Creo que quienes así piensan pasan por alto las características de la mente infantil y su necesidad de fantasía. Creo que, en gran parte, es ese toque mágico que hace que estos cuentos sean irresistibles para los chicos (y para muchos adultos).

Vistos desde el punto de vista educativo y formativo, para muchos autores, Tolkien a la cabeza, los cuentos maravillosos tienen un valor inestimable. Dicho en sus palabras: “los aspectos imprescindibles de un cuento de hadas son la fantasía, la superación, la huida y el alivio: superación de un profundo desespero, huida de un enorme peligro, y, sobre todo, alivio”.

Dicho de otra manera, los cuentos presentan de forma imaginaria y simbólica sentimientos encontrados y conflictos propios de la naturaleza humana (por los que el mismo niño puede estar atravesando) que para los padres y maestros son muy difíciles de explicar racionalmente a los chicos y todavía más difícil enseñarlos a manejarlos y superarlos.

Los personajes de estos cuentos enfrentaron y sobrevivieron a la envidia, la avaricia, la maldad con valentía, con ingenio, una gran dosis de buena voluntad y el apoyo de otras personas.  No dejan a los niños una moraleja sino la certeza esperanzadora de que en el mundo hay maldad y dificultades, pero que cada persona tiene la capacidad de cambiar su realidad y solucionar sus conflictos.

¡No desperdiciemos la riqueza de estos cuentos siempre actuales!

 

Referencias

  1. Beneficios de los cuentos de hadas para los niños: https://unisima.com/madres/beneficios-cuentos-hadas-ninos/
  2. Los cuentos de hadas y sus beneficios en la educación emocional: http://kreadis.blogspot.com/2014/11/beneficios-de-los-cuentos-de-hadas.html
  3. Cuentos de hadas: fuente de conocimiento y otros beneficios:https://barcelonapsicoanalisis.com/cuentos-de-hadas-conocimiento-beneficios/

Gianni Rodari: Polifacético y fuera de serie

Gianni Rodari (1920-1980) es una de las más destacadas figuras del  mundo de  la Literatura Infantil. Tanto así,  que en 1970 recibió el Premio Hans Christian Andersen, el más destacado reconocimiento internacional otorgado a  autores de este género en esa época.

Es interesante saber que años antes de empezar su labor como escritor fue maestro de niños. Y lo fue en una época en que sobrevaloraban la importancia de la alfabetización y los asuntos académicos en general.  Por tanto, se esperaba que los niños se mantuviesen inmóviles, concentrados  por largos periodos de tiempo y  realizando actividades  que les resultaban tediosas.

Rodari  tuvo la osadía de cuestionar la validez de esas ideas y en su práctica mantuvo al niño como centro de su trabajo.  Tuvo siempre  en cuenta su necesidad de fantasía, de movimiento y de espacios para jugar. Usó como recursos didácticos  retahílas e historias llenas de un envidiable sentido del humor y sinsentidos que fueron el deleite de sus pequeños alumnos.

Durante los años en que ejerció como  maestro cursó la carrera de periodismo. Una de las asignaciones que tuvo dentro de esta área fue escribir una página dominical para niños. Así empezó a poner por escrito aquellas  retahílas e historias que había inventado. Se mantuvo siempre  en comunicación con los niños, quienes le hacían solicitudes y  le daban sus opiniones.  Fue de este modo que empezó  a desarrollar su vocación de escritor  para niños.

Sus primeras publicaciones fueron  El libro de las retahílas y Las aventuras de Cipollino. En ambas imprimió el ingenio y la creatividad que caracterizan a toda su extensa producción. (Para ver la lista completa de las obras de Gianni Rodari  visita: https://www.todostuslibros.com/autor/gianni-rodari).

Como ejemplo de su estilo, veamos esta estrofa de su cuento “El automóvil, el violín y el tranvía de carreras Patrono y contable”, contenido en “Cuentos escritos a maquina”:

“El contable Giovanni es un hombrecito enjuto, de pelo blanco. Lo tenía ya blanco de pequeño, tan blanco que sus compañeros lo apodaron Blancanieves.  En la empresa hace de todo. Abrillanta los accesorios para sacacorchos, sirve de mesa a su principal cuando da una vuelta por la fabrica y tiene que tomar notas (las toma sobre la espalda del contable Giovanni) y se ocupa de la música de fondo. El comendador Mambretti no quiere ser menos que los personajes de las telenovelas, que no hablan si no hay música de fondo; incluso cuando huyen por la noche, tienen siempre detrás una orquesta entera ( a lo mejor está en un camión) que les toca tremendas sinfonías. En el despacho hay un biombo. Cuando llega un cliente a tratar un negocio el contable Giovanni se pone detrás del biombo con su violín”.

Distinguió dos tipos de niños: “el niño que aprende” y “el niño que juega”. Su obra está dirigida a estos últimos.  Considera que como escritor “sustancialmente construye objetos para el juego; es decir, juguetes; hechos de palabras, de imágenes, también de madera y plástico, pero son juguetes. Tienen la eternidad de la pelota y de la muñeca”. (El subrayado es mío).

Sin embargo, no permaneció ajeno a las situaciones y problemas sociales de la época en que le tocó vivir: desigualdades, injusticias  y problemas políticos. Tenía la certeza  de que los niños tienen la capacidad para entender estas circunstancias  y buscó la forma de transmitírselas de una manera positiva, incentivado a la vez una serie de valores relevantes en ese contexto.

En su cuento “El príncipe leñador” de la colección “Veinte historias más una” nos habla de un príncipe que decide convertirse en leñador, avergonzado por los abusos, la crueldad y  las  injusticias que su padre el rey en contra de los leñadores de su reino. El rey llora la ausencia de su hijo y emprende su búsqueda. El hijo, luego de muchas peripecias, sin darse a conocer, promete al rey darle noticias sobre su hijo, con la condición de que  mejorara la situación de los leñadores. Al final,  el rey cede y se reencuentra con su hijo y acepta considerar como hijos a  los leñadores. Sobre el día del reencuentro de padre e hijo, la estrofa final de la historia dice:

En fin, fue una gran día; uno de aquellos días que, por desgracia, solamente suceden en el mundo de los cuentos. De hecho, en el mundo de las cosas reales y de las personas verdaderas, yo nunca he oído que los reyes y los príncipes se hagan amigos de los leñadores”.

 Gianni Rodari fue un intelectual y escritor fuera de serie que creó una tendencia nueva que, aunque en su época fue  criticada y malentendida por algunos, hoy en día es reconocida y valorada ampliamente. Sus libros, su gran legado, siguen reimprimiéndose y difundiéndose. Pero sobre todo, siguen divirtiendo y promoviendo en los chicos el  pensamiento crítico, la apertura a los cambios y la búsqueda de soluciones no convencionales a los problemas que afectan el bien común.

Sugerencias para incentivar el amor por la lectura

Es bien conocida la importancia de promover en nuestros hijos y/o nietos  las competencias necesarias para que sean lectores competentes y sobretodo, fomentar el amor por los libros.

A continuación, les presento algunas sugerencias muy prácticas  para lograr este fin. Las mismas funcionan para chicos de todas las edades.

  1. La lectura debe ser presentada como un gozo, como una actividad placentera, no se puede mezclar con ningún tipo de obligatoriedad y/o manipulación. Mucho menos debemos utilizarla como método moralizante.
  2. Debemos dar el ejemplo: que nuestros niños nos vean leer y que demostremos un genuino interés por la lectura. Para bien o para mal el niño imita lo que hacen las personas importantes para él (padres, abuelos), no lo que les decimos. ¿Cómo decirles que la lectura es divertida si no nos ven leer nunca ni mantenemos libros en nuestras casas?
  3. Tengamos en cuenta sus derechos como lectores. Y el principal derecho es leer lo que les guste. Si quieren OVNIS y dinosaurios, respetemos esto y no intentemos imponer temas que solo a nosotros nos parecen importantes o interesantes.
  4. Asegurémonos de hacer del libro un objeto corriente en la vida familiar. Mantengamos una biblioteca en casa, hablemos sobre libros con frecuencia, regalemos libros para cumpleaños y aniversarios y otras ocasiones especiales.
  5. Suscribamos los chicos a revistas infantiles o juveniles, siempre causa ilusión cuando llegan.
  6. Realicemos con ellos actividades como ir a las librerías a ver y escoger libros. Aunque no se compre nada, se despierta la curiosidad. Acompañémoslos a cuentacuentos y actividades similares.  Gracias a  Dios, son eventos  cada vez más frecuentes.
  7. En el momento de leer, ayuda mucho que tengamos un lugar y un momento especial para hacerlo y, por supuesto, tengamos la televisión apagada y los demás aparatos electrónicos bien alejados.
  8. Por último: No usemos la tecnología como niñera en ningún momento!! Esto nos boicotea todas las recomendaciones anteriores. Por su naturaleza adictiva, los niños y jóvenes la preferirán antes que a cualquier otra actividad.

Tengamos la seguridad que estas iniciativas hechas con amor despertarán las ganas de leer en niños y jóvenes a mediano y largo plazo, para satisfacción y orgullo nuestro y sobretodo, para beneficio de su desarrollo como personas.

¿Por qué insistir  tanto  para que  los niños lean

Empezaremos por decir que la lectura es uno de los hábitos y prácticas sociales más importantes, ya que es el medio fundamental para el acceso al saber. Dicho en otras palabras, nuestro modo principal de conocer la realidad es leyéndola. Padres y educadores no pasamos por alto esta realidad y por eso una de nuestras metas principales ha sido siempre el   desarrollo del hábito lector en nuestros chicos.

Las investigaciones demuestran que la   lectura aporta otros muchos  beneficios. Los niños ( y jóvenes y adultos) que tienen el hábito lector tienen mayores oportunidades, entre muchas otras cosas, para:

  • conocerse a sí mismos y al mundo que los rodea
  • desarrollar una mejor dicción
  • tener un léxico más rico
  • profundizar en la comprensión de los textos
  • aumentar su capacidad de abstracción
  • desarrollar la concentración 
  • entender diversas formas de pensar
  • pasar un buen rato y evitar el ocio
  • acrecentar la fantasía
  • adquirirmejores habilidades de comunicación
  • desarrollar mejor su capacidad de escribir y ser creativos

En resumen: leer es un workout completo para el cerebro. Un workout imprescindible para que los niños se desarrollen sana e integralmente.

Que los tiempos han cambiado es verdad, que los niños y jóvenes prefieren todo lo que sea  digital, también es verdad. Pero no nos  dejemos confundir, debemos ubicarnos bien en nuestro rol de educadores de los “nativos digitales”. Y para buscar incentivarlos y motivarlos podemos explorar y usar algunos formatos de lectura nuevos, después de todo la tecnología bien usada es un medio de aprendizaje.

Pero, paralelamente sigamos  educando mediante la lectura tradicional e infundiendo  el amor a los libros. Así mantendremos un equilibrio y evitamos el uso excesivo de los aparatos electrónicos  y las adicciones y otros problemas  que sabemos que acarrea.

Mantengámonos atentos a nuestros chicos y a sus necesidades y preferencias, y hagámoslo de manera especial en esta época que parece confusa. Es mucho lo que podemos hacer para que amen la lectura y sean lectores competentes, pero también para que tengan una infancia más sana y feliz. ¡La insistencia vale la pena!

La tecnología vs. la lectura tradicional

Según el  autor José Antonio Marina: “la magia de la lectura está siendo víctima de un contra hechizo”. La era de la tecnología ha irrumpido en nuestro mundo, nos ha inundado de información y  nos ha facilitado las comunicaciones, pero también ha cambiado muchos de nuestros hábitos. ¿Quién puede decir que a veces no se siente culpable del largo tiempo dedicado a las redes sociales o a otras entretenciones en celulares y tabletas? Tiempo que en otras circunstancias, pudiésemos dedicar a otras actividades, entre ellas la lectura.

Si esto es cierto para los adultos, también lo es para  niños y jóvenes, lo cual es visto con preocupación por padres y educadores. De hecho, hay  una gran tendencia a satanizar la tecnología y a considerarla como la madre de todos los males actuales , pero pienso que debemos ver el fenómeno con objetividad, viendo sus pro y sus contra.

Es cierto que algunas investigaciones realizadas entre niños han arrojado algunos datos que pueden inquietarnos. Mediante diferentes estudios se ha comprobado que la lectura hecha en pantalla disminuye en los niños los patrones de conectividad cerebral, dificulta la comprensión lectora y también la concentración.

No obstante las dificultades mencionadas, hay personas que ven con buenos ojos las nuevas formas de leer. Padraig Belton y Matthew Wall, reporteros de BBC NEWS opinan que: “contrario a lo esperado, el libro impreso sobrevive junto a su primo digital y la tecnología está ayudando a los editores y vendedores a llegar a nuevas audiencias y encontrar nuevas maneras de contar historias. Así que el libro no está muerto, la tecnología simplemente lo está ayudando a evolucionar más allá de sus límites físicos”. 

Nuevas formas de incentivar la lectura entre niños y jóvenes se están desarrollado. Ha aparecido el fenómeno de los booktubers, quienes  no son más que niños y jóvenes que suben a Internet videos dinámicos y agradables en los que reseñan libros que han leído, dan sus opiniones y recomiendan los que han sido de su agrado. Estos booktubers han sido bien recibidos y tomados en cuenta, incluso se han organizado encuentros entre ellos.

Y, aunque no lo crean, la tecnología ha facilitado que padres y  abuelos puedan leer a los niños aunque se encuentren distantes. El recurso más usada es Skype, pero hay otras herramientas más específicas, de creación reciente como el Bookchat, que no solo permite la lectura a distancia, sino que tanto el adulto como el niño  puedan ver simultáneamente las páginas que leen.

En resumen, al igual que todas las demás herramientas concebidas por el hombre,  la tecnología tiene sus aspectos positivos y negativos. Estos criterios  encontrados son normales ante las novedades y en los tiempos de cambios. Pero, la historia nos enseña que nuevas herramientas implican el desarrollo de nuevas destrezas, pero esto es un proceso gradual.

Lo que es de vital  importancia es  que nos situemos bien en nuestro rol de padres y educadores de las generaciones Zeta y Alpha, aquellos niños que hoy tienen menos de doce años de edad. Sabiendo que los tiempos han cambiado, y que lo digital es lo que motiva a niños y jóvenes, veamos la tecnología como una aliada. Sin dejar de lado la lectura tradicional, exploremos y usemos formatos nuevos de lectura, teniendo cuidado en seleccionar medios de calidad y que vayan de acuerdo a la edad y las necesidades de los niños y, sobre todo, a los valores en que creemos.

La magia de los abuelos y los cuentos

Los abuelos somos muy especiales para la gran mayoría de los  niños. Alex Haley, autor norteamericano, dice al respecto: “Nadie puede hacer por los niños pequeños lo que hacen los abuelos. Los abuelos asperjan polvo de estrellas sobre la vida de ellos”.

Parte del encanto  que tenemos los abuelos son las historias que contamos. Todos podemos  recordar que nuestros abuelos eran conocedores de leyendas, anécdotas y  cuentos  que nos transmitían con deleite. Cerca de ellos, muchos tuvimos  la fortuna de conocer los momentos especiales y travesuras de su infancia y detalles importantes sobre nuestra historia familiar. También aprendimos sobre las celebraciones, juegos, canciones, modo de vestir y costumbres de épocas anteriores a nuestro nacimiento.

Ese compartir  entre abuelos y nietos ayuda a formar una especie de tejido que conecta las diferentes generaciones. Así el niño sabe de dónde viene, desarrolla un sentido de pertenencia y  acumula recuerdos de los abuelos que los acompañarán toda su vida. Soledad Puértolas, escritora española, lo expresa así: el recuerdo de los primeros cuentos escuchados son “el germen de algo que  está destinado a permanecer, a volver a ser contado, a ser inmortal”.

También sabemos  que los momentos e historias  compartidas con los abuelos, crean fuertes vínculos afectivos que contribuyen a la felicidad personal de ambos. Desde el punto de vista psicológico, son un fuerte apoyo para el desarrollo de una personalidad sana y equilibrada en los niños.  Así de importantes somos los abuelos.

Además de narrar historias orales, Los abuelos también leemos  cuentos con mucho agrado y paciencia . Y leer en voz alta a los niños tiene  ventajas de las que muchas veces no somos conscientes.  Según expresa el lingüista y psicoanalista colombiano Evelio Cabrejo, todos los niños nacen con la facultad del lenguaje y la desarrollarán de manera natural, aunque es mucho lo que los padres y los abuelos podemos hacer para potenciar ese desarrollo. 

Una de esas estrategias es leerles en voz alta desde que son bebés. A través de la voz de sus padres y abuelos, que para ellos es la música más agradable, los niños construyen significados. Solo hablarles  no  basta, nos dice, ya que la mayoría de lo que les decimos en el día a día son ordenes y prohibiciones: “Cómete toda tu comida! ¡No pongas la mano ahí!. Al leerles los exponemos a una mayor riqueza de palabras y las  modulaciones y entonaciones de la lectura impulsará notablemente su proceso de aprender  la lengua.

Los niños de padres y abuelos que leen entran en la escuela con  una especie de “saber preescolar” que facilitará su posterior aprendizaje de la lectura y la escritura. Maryanne Wolf, eminente investigadora del lenguaje lo expresa bellamente en esta cita:

“Imagínense la siguiente escena. Un niño pequeño está sentado, embelesado, en el regazo de un adulto querido, escuchando palabras que se mueven como el agua, palabras que hablan de hadas, dragones y gigantes de lugares lejanos e imaginativos. El cerebro del niño pequeño se prepara para leer bastante antes de lo que uno jamás sospecharía, y utiliza para ello casi toda la materia prima de la primera infancia, cada imagen, cada concepto y cada palabra. Y lo hace aprendiendo a utilizar todas las estructuras importantes que constituirán el sistema de lectura universal del cerebro. A lo largo del proceso, el niño incorpora al lenguaje escrito muchos de los descubrimientos realizados por nuestra especie … durante más de 2.000 años de historia. Y todo empieza en la comodidad del regazo de un ser querido”.

¡Qué simple, pero que maravilloso es el hecho de sentarnos a leer a nuestro chicos!  No desperdiciemos las ocasiones que tengamos para hacerlo!

“Lo esencial es invisible a los ojos”

Esta frase de Antoine de Saint-Exupéry, contenida en su famosa obra El Principito, me provoca admiración y mucho respeto. Además de su simbolismo y  las verdades que encierra, me sorprende que fue escrita en plena  Segunda Guerra Mundial. O sea,  en medio de terribles confrontaciones provocadas por ideologías encontradas. Nadie pensaría que un piloto de las fuerzas francesas destacado en África pudiera abstraerse de la espantosa realidad que lo rodeaba y conservar su capacidad de  ver con el corazón. De tener la sensibilidad de estar atento a pequeños detalles y dedicarse a  exaltar el valor de las personas y las relaciones humanas.

En general, la vida de esta autor fue muy difícil.  A la edad de cuatro años quedó huérfano de padre. Durante su vida adulta, además de vivir el horror de la guerra, sufrió dos aparatosos accidentes aéreos. Como si fuera poco, en una ocasión, durante la Guerra Civil española, los milicianos lo hicieron prisionero.

No obstante, no albergó sentimientos negativos.  De todas sus experiencias extrajo  valiosas  reflexiones sobre el valor de la vida y el respeto a la persona. En su obra Carta a un rehén, escrita en 1943, al igual que  El Principito, dice: “somos, los unos para los otros, peregrinos que a lo largo de caminos diversos penamos con destino a la misma cita”.

Desaprueba la falta de respeto a cualquier persona por su raza, por sus ideologías o por cualquier otro motivo. Sin el respeto a su dignidad, la persona pierde su poder esencial:  transformarse a sí mismo y al entorno que lo rodea.

La influencia de su madre, Marie de Fonslocombe, fue determinante. Ella lo incentivó desde chico a leer y a amar la música y, lo más importante, lo educó en el respeto a los valores. En una de las múltiples cartas que le envió, él le dice:  “Usted no alcanza a imaginar esta inmensa gratitud que le profeso, ni qué casa de recuerdos me ha regalado”. 

La época en que nos ha tocado vivir no es de guerra, pero nos bombardean de otras formas. Es una época en la que priman las apariencias, la búsqueda de riqueza, poder y confort. Esto  sin importar los medios con qué se consigan. El día a día, la televisión, las redes sociales, la publicidad nos presentan, a nosotros y a nuestros hijos, ejemplos de actitudes y acciones retorcidas. Actitudes deshumanizantes , que priorizan el dinero, el lujo, el tener y el parecer.   

Como padres y educadores enfrentamos el gran reto de enseñar a nuestros chicos a ver con el corazón a través de las apariencias y despliegues. Hagámosle ver el valor de gestos como brindar  una sonrisa, ofrecer una  muestra de afecto, alentar una persona enferma, ceder el asiento a un mayor. También a  escuchar con respeto ideas contrarias a las propias, a perdonar una ofensa y otras muchas otras acciones  como estas. Las mismas suelen pasar desapercibidas para la mayoría, pero son fundamentales   para crear entornos  de respeto y de armonía.

Enseñémosle que, sin importar las circuntancias  que nos rodean, lo importante son los valores humanos. Exhortémosles a no dejarse deslumbrar  por caminos engañosos, sino a crecer y superarse. De este modo  llegarán a ser ciudadanos de bien, comprometidos con ellos mismos y con la sociedad que los alberga. Eso es lo esencial.

Fuentes:

https://www.biografiasyvidas.com/biografia/s/saint__exupery.htm

https://www.eltiempo.com/cultura/musica-y-libros/dos-de-las-cartas-de-antoine-de-saint-exupery-a-su-madre-80532

https://www.mujerhoy.com/corazon/famosos-vip/todas-rosas-antoine-saintexupery-861909032015.html